jueves, 27 de diciembre de 2012

La paradoja del abuelo



Viajar hacia el pasado debe ser lógicamente imposible porque te permitiría regresar en el tiempo y matarte a ti mismo.

Pero si tu mueres, ¿cómo vas a viajar al pasado desde el futuro para matarte a ti mismo?

Los críticos, especialmente los fans de la ciencia ficción, se apresuran a señalar que nuestra comprensión de las matemáticas se expande cada día gracias a personas como Newton, Einstein, Hawking, Michio Kaku y con él viene una comprensión más amplia de la lógica utilizada en escenarios del viaje en el tiempo.


La mejor contracorriente a la paradoja del abuelo es el Multiverso, que describe un número infinito de nosotros haciendo una infinidad de cosas en un número infinito de puntos a lo largo de tu vida.

Puedes ser muerto en una pelea de bar a los 100 años de edad en otro universo, pero también morir atropellado en otro.

Nuestros conocimientos actuales de la mecánica cuántica y la física cuántica deja una fuerte credibilidad a la posibilidad de que el Multiverso sea una realidad.

Sin embargo, aún no existe una teoría completamente formada de la existencia del multiverso, y hasta que este ahí, la paradoja del abuelo será "valida".

viernes, 7 de diciembre de 2012

Hidrógeno, el combustible del futuro



Poco a poco se van haciendo notar por las calles, aunque casi no se les oiga. Los vehículos híbridos son los coches del futuro: seguros, eficientes y apenas hacen ruido. Para el bolsillo del conductor suponen un alivio, ya que consumen mucha menos gasolina. Pero lo más importante, es que contribuyen a que la contaminación de las ciudades se reduzca, lo que implica mayor calidad de vida para los ciudadanos. Muchas enfermedades que padece la población, están relacionadas con la contaminación, por lo que cualquier medida que implique reducirla, nos beneficiará a todos.

Mirando al futuro

Aunque aún están empezando a arrancar, los vehículos ecológicos son una realidad cada vez más patente, y para que esto funcione, requiere de infraestructuras adecuadas, técnicos especialistas… Por eso, hoy en El BLog Verde os planteamos una formación que cada vez tendrá más salidas: el Curso Superior en Movilidad Eléctrica y con Hidrógeno.

Este curso completa la formación que nace del aumento en la demanda de vehículos híbridos en los próximos años: establecimiento de puntos de recarga eléctricos; diseño, fabricación, mantenimiento y reparación de estos vehículos.

sábado, 24 de noviembre de 2012

La Ecuación 'E = mc2' Crea Polémica

Umberto Bartocci, un historiador de la matemática dice como Olinto De Pretto, un industrial de Vicenza, publicó la ecuación 'E = mc2' en la revista científica Atte, en 1903. Su trabajo fue publicado en 1904 por el Instituto Científico Real de Veneto. Añade el profesor Bartocci de la Universidad de Perugia, Einstein supuestamente usó el descubrimiento de Olinto De Pretto en un importante trabajo en 1905, aunque nunca le atribuyó a Olinto De Pretto la autoría por la parte básica de su trabajo.

Los deseos de notoriedad de Albert Einstein lo llevaron a componer una tesis con la adaptación del trabajo y los estudios aportados por otros científicos. Preparo una presentación rebuscada, en la que se ocultaba que su tesis se basaba en estudios y publicaciones de otros descubridores originales.

La influencia del trabajo de otros físicos en la teoría de Einstein también crea controversias, se cree que el trabajo de un alemán, David Hilbert, podría haber sido decisivo. La polémica se desató entre varios historiadores, quienes afirman que el científico más famoso del siglo XX no sería el autor de la ecuación matemática de la que resultó la era atómica.




La ecuación matemática resultó ser de; Olinto De Pretto, un matemático amateur italiano al que nunca se le reconoció el crédito, y que la había publicado dos años antes de que Albert Einstein la usara para desarrollar la teoría de la relatividad. Edmund Robertson, profesor de matemática en la Universidad de St. Andrew agrega en medio de la polémica: ‘Una gran parte de la matemática fue creada por gente a la que nunca se le ha dado el crédito. Einstein pudo haber recogido la idea que provenía de otros. De Pretto merece el crédito por su contribución. Aún así, no sería correcto negar la genialidad de Einstein’, de aprovecharse de los estudios e ideas de otros; modificándolos de forma astuta para sus fines de notoriedad.

Olinto De Pretto, matemático italiano autor de 'E = mc2'. Hacia el año ('1.902') Olinto De Pretto, un matemático amateur italiano fue el promotor y autor del desarrollo básico de la ecuación matemática ('E = mc2'). Que resultaría en un adelanto para la era atómica. De Pretto dio con la ecuación, pues entendía que había una relación de valores entre el átomo y la energía que lo formaba. Podemos afirmar sin lugar a dudas que Olinto De Pretto estaba en lo cierto cuando determinó la formula para calcular la relación entre energía y materia. La importancia de la ecuación pasó desapercibida por aquel entonces. No se le atribuyó el crédito por sus aportaciones a la ciencia. Por lo que nunca se le reconoció a 'De Pretto' la autoría de su trabajo. No hay dudas de que él fue el primero en usar o aplicar la ecuación, Pero Olinto De Pretto murió en el año 1921 sin ser reconocido su gran logro conseguido.

Fue años después, con relación al proyecto atómico cuando los científicos de algunas potencias mundiales se dieron cuenta de su importancia. Pero se olvidaron de reconocer quien realmente descubrió la relación y preparo la formula.


De Pretto, con 'E = mc2' crea polémica. En ese tiempo, un suizo llamado Michele Besso alertó a Einstein sobre los trabajos y el estudio que había publicado Olinto De Pretto, sobre la ecuación matemática ('E = mc2'). Según menciona el profesor Bartocci de la Universidad de Perugia, tiempo después se usó de forma decisiva la aportación básica de la ecuación matemática de Olinto De Pretto; junto con los trabajos de un alemán, David Hilbert y la influencia de los trabajos de otros físicos. El profesor Bartocci, quien ha escrito un libro sobre el tema; dice que es inmensamente significativo que Einstein usó la investigación de De Pretto.

Si finalmente atribuimos la fórmula y los estudios que lo llevaron a esta conclusión a - Olinto De Pretto, un industrial de Vicenza, que publicó la ecuación E=mc2 en la revista científica Atte, en 1903; nos encontramos con solo una teoría de encajes que preparo Albert Einstein con base en los estudios que manejaba de la refracción de la Luz, que de forma muy astuta la relaciono con la relatividad para desconcertar a sus detractores.

Teniendo en cuenta esta posible apropiación de los estudios de otros y la fórmula de - Olinto De Pretto; solo nos queda; la parte de la teoría de Einstein; que sostiene que el tiempo y el movimiento son relativos al observador, [si fuese posible que la velocidad de la luz sea constante]. La velocidad de transmisión de las ondas de la Luz no son constantes; al igual que ocurre con las ondas del sonido, que se propagan según el medio y las interferencias.

La aplicación mas correcta con la que nos encontramos para aplicar la fórmula de - Olinto De Pretto; podemos decir que consiste en establecer la equivalencia entre la masa y la energía, ya que la energía (E) de una cantidad de materia (m) es igual al producto de la masa por el cuadrado de la velocidad de la luz; - (c).

Ahora conocido como: E=mc2. El trabajo de otros físicos. Einstein como unificador de ideas que era, pudo unir diferentes trabajos que incluyó como suyos, entre los que se encontraba la fórmula de Olinto De Pretto 'E = mc2'. La contribución que hizo de De Pretto como el verdadero descubridor y autor de la fórmula 'E = mc2' (ya muerto) no fue muy tenida en cuenta, mientras que Einstein, que se apropió de los trabajos de otros, se convirtió en el científico más famoso del siglo pasado. Muchas veces los trabajos de los verdaderos promotores e investigadores pasan desapercibidos, mientras que otros oportunistas reciben los reconocimientos.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Savants, mentes fascinantes



“Rain Man”. Al escuchar estas palabras, muchos de nosotros no pensamos en el hombre de la lluvia, sino que recordamos la espectacular actuación de Dustin Hoffman en aquella inolvidable película de finales de los ochenta en la que encarnaba a Raymond Babbitt, el peculiar hermano de un egocéntrico Tom Cruise.

Raymond es autista pero también cuenta con capacidades extraordinarias como memorizar o realizar operaciones numéricas imposibles, entre otros. Es difícil olvidar algunas escenas emblemáticas, como aquella en la es capaz de contar instantáneamente los 246 palillos que se le caen a la camarera o aquellos momentos en el casino en los que su impresionante destreza con los números le procura buenas ganancias a su hermano.


Sin embargo, puede que lo que más sorprenda de esta película es que los hechos no fueron pura invención de unos guionistas de Hollywood, sino que Raymond tenía nombre y apellidos reales: se llamaba Kim Peek y era un estadounidense que, si bien no sufría autismo, había nacido con grandes malformaciones en el cerebro y sin cuerpo calloso, es decir, carecía de la materia que conecta ambos hemisferios del cerebro. A pesar de los graves defectos de nacimiento que le impedían realizar simples tareas como vestirse o atarse los zapatos, Kim poseía una memoria y habilidad de cálculo extraordinarias. Según el obituario que The Times le dedicaba en el momento de su muerte a finales del 2009, Kim Peek había memorizado unos 12.000 libros gracias a su sorprendente capacidad de leer dos páginas al mismo tiempo, una con cada ojo. Por sorprendente que parezca, podía recordar un 98% de todo lo que leía.

Estas asombrosas cualidades se esconden bajo el nombre de síndrome del savant o sabio, una capacidad que poseen uno de cada diez pacientes con autismo y uno de cada cien con malformaciones cerebrales. Los savants son capaces de memorizar inmensas cantidades de información y realizar cálculos extremadamente complicados. También pueden desarrollar increíbles habilidades manuales, artísticas o musicales o tener una gran facilidad para aprender idiomas. Si bien todos ellos poseen alguna habilidad fascinante, no todos poseen las mismas. Eso sí, detrás de todas ellas se esconde una supermemoria.


Savantismo y números
Así pues, algunas personas con el síndrome del savant son capaces de realizar complicadísimos cálculos matemáticos. Por ejemplo, son capaces de computar fácilmente dificilísimos números primos, como lo hace el joven protagonista de la novela El curioso incidente del perro a medianoche. Otros savants pueden hacer multiplicaciones, raíces o divisiones a la velocidad del relámpago.


Kim Peek no es el único savant famoso por su maestría con los números. Daniel Tammet es mundialmente célebre desde que en el día mundial del número pi, el 14 de marzo de 2004, recitara más de 22.000 decimales del número pi durante más de cinco horas. 

Daniel, conocido como Brainman, fue diagnosticado a la edad de 25 años con el síndrome de Asperger, una forma leve de autismo. Lo que le hace único es que realiza complicadísimos cálculos matemáticos y tiene una asombrosa facilidad para aprender distintos idiomas. También padece, o disfruta -según se mire-, de sinestesia, un trastorno de la percepción por el que se perciben sensaciones de un sentido con otro. Para Daniel es habitual asociar un color, una textura o una emoción a un número. Sus habilidades le han llevado a ser protagonista de un documental y a escribir su autobiografía: Nacido en un día azul, así llamado por el color que él asocia al día en que nació. Daniel posee una página web muy completa en la que uno puede aprender de sus habilidades y donde ofrece cursos de francés y español. http://www.optimnem.co.uk/about.php



Savants, arte y música.
La insuperable memoria y las impresionantes habilidades numéricas no son las únicas capacidades que han llevado a la fama a los savants. Claros ejemplos de ello son Alonzo Clemons, que es capaz de esculpir animales a la perfección después de tan sólo haberlos visto una vez o Gottfried Mind, también conocido como “el Rafael de los gatos” por la gran semejanza que sus dibujos de gatos tienen con la realidad. También sorprenden los espectaculares dibujos del hombre cámara, Stephen Wiltshire, que fue diagnosticado de autismo en su infancia. Stephen dibuja a la perfección gracias a su exquisita memoria fotográfica; muestra de ello son sus sensacionales dibujos panorámicos de un buen puñado de ciudades, entre ellas Madrid, Nueva York, Shangai, Río de Janeiro o Dubai. Una de sus más recientes obras incluye una panorámica aérea de la Villa Olímpica de Stratford en Londres, donde se han celebrado los recientes Juegos Olímpicos. Por otro lado, siente un especial interés por retratar a personas; retratos que, según su página web, prefiere reservar en su cuaderno. Sus obras se han podido y se podrán admirar en numerosas exhibiciones alrededor del mundo.

Al igual que Daniel Tammet, Stephen cuenta con una interesantísima página web donde se pueden observar algunas de sus creaciones (http://www.stephenwiltshire.co.uk/index.aspx).


El talento musical también acompaña a un pequeño número de savants. Leslie Lemke nació con graves defectos que llevaron a los médicos a extirparle los ojos. A pesar de mostrar un muy severo retraso en su desarrollo, a los diecisiete años de repente un día empezó a tocar a la perfección el concierto número uno para piano de Tchaikovsky y sólo tras haberlo oído una vez la noche anterior en televisión y sin haber estudiado nunca música. Brittany Maier, una de las pocas mujeres savant, también posee un gran talento musical. Asimismo, Brittany es ciega y padece de autismo y retraso mental, pero eso no le ha impedido desarrollar sus fascinantes habilidades musicales y a la edad de dieciséis años ya posee un repertorio de unas 15.000 canciones de las que una mayoría retiene en su memoria tras haberlas escuchado unas pocas veces.

Los savants músicos -alrededor de un tercio de los savants- presentan un oído absoluto, es decir, son capaces de reconocer una nota musical sin ninguna referencia externa y, además, pueden reproducirla. A los pacientes con el síndrome de Williams (un trastorno del desarrollo neurológico que a menudo presenta retraso mental) también les ha sido atribuida una mayor probabilidad de poseer oído absoluto. Sin embargo, estudios recientes realizados por las Doctoras Pastora Martínez Castilla, María Sotillo Méndez y Ruth Campos García en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y la Universidad Autónoma de Madrid, ponen en entredicho estos datos y muestran que su habilidad es semejante a otras personas. 

El síndrome savant adquirido

Curiosamente, no todos aquellos que poseen o sufren el síndrome de savant nacieron así. Hasta la fecha se conocen varios casos de personas que tras un hecho determinante en su vida, despertaron siendo savants y así siguieron en los días sucesivos. Uno de esos casos ya lo mencionamos antes: Alonzo Clemons, el escultor sabio. Alonzo sufrió una lesión cerebral en su infancia que le dejó con un coeficiente intelectual de 40 a 50 (los valores medios normales de coeficiente intelectual están entre 90 y 109), pero con una gran habilidad de esculpir animales a la perfección de memoria (véase http://artsales.com/ARTists/Alonzo_C...t_Syndrome.htm). 
Otros savants repentinos desempeñan con destreza sus nuevas habilidades adquiridas en arte o música; como Anthony Cicoria, un cirujano ortopédico que a los 42 años fue alcanzado por un rayo en un día de tormenta mientras colgaba el teléfono de una cabina. Poco después de recuperarse, notó que tenía una necesidad imperiosa de escuchar música de piano clásica y al poco tiempo estaba convirtiendo las notas que sonaban en su cabeza en armoniosas melodías sin haber antes estudiado nada de música. 
Lo que le pasó a Tommy McHugh es que, tras sobrevivir milagrosamente a un fuerte aneurisma, nació en él un ansia incontrolable de crear. Empezó escribiendo poesía y luego comenzó a pintar y a pintar sin descanso, llenando de bonitos dibujos todas las paredes, suelos y hasta el techo de su casa. Es tal su obsesión que a días emplea 18 horas pintando. Incluso ha abierto una galería de arte para poder costearse su nueva afición y dar a conocer su obra.

Un caso muy conocido y curioso es el de Orlando Serrell. Tras un pelotazo en el lado izquierdo de la cabeza jugando a baseball a los diez años, desarrolló una memoria de calendario impresionante. Además, al tiempo se dio cuenta de que era capaz de acordarse perfectamente del tiempo que hacía cada día tras el accidente. Una habilidad, sin lugar a duda, llamativa y útil para planear las vacaciones.

¿Se esconde la respuesta en el lado izquierdo del cerebro?
Lo más interesante de los casos de savant adquiridos o repentinos es que nos dan claves para comenzar a investigar y encontrar respuestas a por qué algunas personas pueden realizar semejantes tareas, impensables para nosotros. 
El Dr. Darold Treffert en Wisconsin, fascinado por estas habilidades y ferviente creedor de que en todos nosotros se esconde un savant, lleva 40 años tratando diariamente con personas con este síndrome y es líder mundial en la búsqueda de una explicación a esta condición. Ha escrito dos libros (Extraordinary People e Islands of Genius: The Bountiful Mind of the Autistic, Acquired and Sudden Savant) en los que nos acerca a esta condición tan fascinante. Además, participó como consultor en la película Rain Man. Según el Dr. Treffert, hasta que no entendamos del síndrome de savant no podremos comprender nuestra mente y la memoria.


Allá por los años 90, el Dr. Treffert creó una página web (www.savantsyndrome.com) en la que ha ido recopilando todos los casos de savant que ha estudiado durante más de cuarenta años. Esta página ha sido precisamente el puente que necesitaba para contactar con gente que le presenta nuevos casos de familiares o gente cercana y con investigadores con los que puede cambiar impresiones y avanzar hacia una mejor comprensión de esta condición. En esta página hay un vídeo muy interesante que invito a ver a todos aquellos que quieran conocer más de cerca estos casos (http/::www.colourfield.de:expedition:-dsl.html).


El Dr. Treffert nos cuenta en una entrevista concedida a Shrink Rap Radio como todos los datos compilados tras observar aproximadamente a unos 350 savants junto con los resultados de los escáneres realizados a algunos de sus pacientes, le han llevado a concluir que lo que sucede es que, al estar una parte del cerebro dañada, otra parte se reprograma y recluta para ello capacidad cerebral que hasta entonces permanecía sin usar, despertando así capacidades latentes que habían permanecido escondidas. Generalmente, tiende a estar dañado el hemisferio izquierdo y es el hemisferio derecho el encargado de compensar. Este es el caso de los pacientes autistas y de otros como Orlando Serrel, el savant adquirido tras recibir un pelotazo en el lado izquierdo de su cabeza.


Otros estudios que acompañan esta teoría son llevados a cabo por el Dr. Bruce Miller en la Universidad de California en San Francisco. El Dr. Miller trata con pacientes con demencia frontotemporal y ha observado como algunos de ellos desarrollan en el curso de la enfermedad habilidades savant, tales como el interés repentino por el arte o la música. Escáneres realizados en el cerebro de estos pacientes muestran una baja presión sanguínea o baja actividad metabólica en el lóbulo temporal izquierdo, por lo que pierden sus habilidades lingüísticas (hablar, leer o escribir), mientras que preservan las habilidades relacionadas con la parte derecha, encargada del procesamiento visual y espacial. 



Parece ser que todos poseemos un pequeño savant dentro de nosotros esperando despertar. Pero… ¿sólo una lesión en el cerebro, bien sea congénita o accidental, es capaz de sacarle de su sueño? Entonces tendremos que elegir entre poder vestirnos o ser una gran enciclopedia humana, como Kim Peek, o entre poder hablar y esculpir una figura en cinco minutos como Alonzo Clemons. La respuesta aún no existe y expertos como el Dr. Treffert, el Dr. Miller o el Dr. Allan Snyder en Australia, siguen estudiando con la esperanza de que algún día sea posible avivar nuestro pequeño genio escondido.

lunes, 22 de octubre de 2012

El piloto sovietico que se adelantó a Baumgartner

En septiembre de 1939, mientras los alemanes invadían Polonia, un joven soviético de 24 años se dispuso a hacer historia a 10.000 metros de altura. Se llamaba Jakov Solodovnik y en pocos minutos iba a convertirse en el primer hombre en saltar al vacío desde la estratosfera. Al contrario que el atleta austriaco Felix Baumgartner, cuya hazaña fue seguida la semana pasada por millones de personas en todo el mundo, el gran salto de Solodovnik sucedió en una soledad total y su resultado fue silenciado por el régimen comunista. Aún hoy, su hazaña es prácticamente desconocida.


Jakov Solodovnik con el traje presurizado que usó para su salto estratosfércio en 1939. /

El salto de Solodovnik era pura estrategia militar. Su objetivo era probar un nuevo traje presurizado diseñado para que los aviadores pudiesen saltar desde alturas inconcebibles para aquella época. En esos años, los aviones militares comenzaron a volar por la estratosfera , lo que les permitía pasar desapercibidos ante el enemigo y no ser alcanzados por las defensas antiaéreas. Pero un paracaidista saltando desde una altura de más de unos 4.000 metros podía morir asfixiado o aniquilado por el cambio brusco de presión, por no hablar de las gélidas temperaturas que experimentaría en la caída.

El traje del joven lo tenía todo. Era un mono teñido de rojo chillón recubierto con piel de ardilla. Las botas, también forradas de piel hasta las corvas, parecían las de un trampero del Oeste. Colgando del traje iban las bombonas de oxígeno que debía usar durante el descenso y los paracaídas que frenarían su caída. Por dentro: ropa interior térmica hecha de seda. Un casco de metacrilato con bandas de alambre electrificadas para evitar que se helase completaba una indumentaria que, en resumen, era el antecedente de los trajes presurizados que usarían los cosmonautas soviéticos años después.




Las pruebas de septiembre se habían planeado a toda prisa ante la inminencia de una guerra total. Un mes antes, Solodovnik casi se asfixió probando el traje en tierra, porque el sistema para abrir la espita del oxígeno no funcionó. Su compañero en la misión no soportó el entrenamiento y se retiró del programa.


El casco de metacrilato llevaba tiras de alambre electrificadas para evitar la congelación que no funcionaron. 

“Estoy rodeado de silencio y oscuridad salvo por la fina franja de luz entre las dos puertas del avión. Al otro lado hay un abismo de 10.000 metros que me separa de mi madre patria”, escribió Solodovnik en un artículo publicado en la revista Juventud Tecnológica casi cuatro décadas después, cuando el silencio oficial que pesaba sobre su misión quedó olvidado.

Tras una ascensión de casi una hora, todo estaba listo para la prueba definitiva. A 10.200 metros la compuerta del avión se abrió y Solodovnik se asomó para ver el suelo. “Me suelto del avión y me dejo caer. Siento que el estómago se me retuerce como un sacacorchos. La velocidad aumenta muy rápidamente y a esta altura alcanza los 100 metros por segundo”, rememoraba el piloto. Pocos segundos después se le congeló el visor y le dejó casi ciego. Al igual que le sudedió a Baumgartner, el saltador soviético comenzó a dar vueltas sin control. El traje presurizado se hinchó como un globo, tanto que su mano no alcanzaba la anilla para abrir el paracaídas. Además, la ropa interior de seda se le había enrollado en el brazo convirtiéndose en una atadura.




“Era un bicho raro”, recordaba Masha Gessen, sobrina nieta de Solodovnik, hace unos días en el International Herald Tribune. De origen judío, Solodovnik quería ser piloto de pruebas, pero había sido asignado a aviones aburridos en los que no había retos para el joven. “Veía en la caída libre una forma de avanzar en su carrera”, relataba Gessen.

Aquel día de septiembre Solodovnik logró alcanzar la anilla. El paracaídas se abrió y el joven gritó de dolor por el fuerte tirón. Minutos después ya estaba en tierra y una campesina le miraba sin dar crédito a lo que veían sus ojos. Salió huyendo antes de que aquel hombre caído del cielo, con escafandra y traje rojo, pudiese decir nada. Solodovnik tardó en poder quitarse el casco, desabrocharse los correajes y desgarrar su ropa interior hasta quedar con el pecho al aire, jadeando. Después rebuscó en sus bolsillos, se encendió un cigarrillo y miró al cielo azul mientras esperaba a que vinieran a recogerle.



Cuarenta años después, el paracaidista escribió que volar a 10.000 metros era ya algo corriente hasta para los aviones de pasajeros y su traje peludo y rojo se había convertido en “una pieza de museo”. Pero también recordaba que, aunque “los trajes actuales permiten a los astronautas viajar a cientos de kilómetros de la Tierra, todo comenzó con un primer traje muy aparatoso”.

miércoles, 10 de octubre de 2012

El corazon memoriza apetencias y deseos



Esto explicaría el hecho de que la personalidad de los que viven con un corazón trasplantado sufra transformaciones radicales. Lo que nos lleva a concluir que el corazón posee un sistema que contiene memorias codificadas,
El corazón es el órgano más fascinante del ser humano, afirma el cirujano cardíaco Josep M. Caralps. Una tesis que ha revolucionado a la comunidad médica: es que en el corazón se generen los propios deseos, sentimientos y emociones, teniendo como medio transmisor el cerebro.

El doctor Josep Maria Caralps, asegura que el corazón genera sentimientos y el que recibe el corazón puede sentir ciertas cosas que sentía la persona fallecida. El corazón es un órgano vivo que siente y tiene memoria.

Se ha comprobado que personas trasplantadas de corazón han sentido cambios en su personalidad, notando deseos y sentimientos que no tenían antes de la operación y que curiosamente sí los tenia el donante del órgano. Un cambio de corazón, entre diferentes sexos destaca los cambios en sus nuevos gustos, gestos y personalidad.

Por extraño que pueda parecer, se vienen recogiendo informes de personas que tras un trasplante de corazón alegan haber adquirido gustos, hábitos y aptitudes memorizadas de los donantes.

El corazón genera sentimientos

Esto se ve constantemente en los trasplantados de corazón, que manifiestan sensaciones y sentimientos que eran propios del corazón del donante. Todo indica que en el corazón se van almacenado sensaciones gustativas, apetencias, etc., que luego las siente el trasplantado. Siente una especie de cambio en la personalidad propia.

Notamos que el corazón se convierte en un termómetro de nuestras emociones. Cuando nos pasa algo importante, nos damos cuenta de que el corazón late más deprisa, notamos incluso los latidos en el cuello o en las sienes y esto hace que incorporemos el corazón a nuestras manifestaciones emotivas constantemente.

En la Biblia el uso de la palabra corazón está circunscrito a los funcionamientos del corazón del hombre como la central generadora de los deseos, emociones y afectos de uno, el lugar central que viene a abarcar las capacidades generadoras de motivos. Prescindiendo de lo que todavía aprenda la ciencia médica acerca del corazón humano, la Biblia definitivamente hace una distinción entre la mente y el corazón; ¡qué importante es salvaguardarlo, a medida que llegan a él impresiones procedentes de los sentidos y como resultado de las acciones recíprocas del corazón manda actuar en la mente!.

Aunque las sensaciones del corazón se interpretan y sacan conclusiones en el cerebro, es en el corazón donde se hace que tengan efecto sus deseos y sus afectos en el proceso que tiene que ver con las motivaciones. Es interesante observar, también, que el corazón es uno de los primeros órganos del cuerpo que es afectado por circunstancias emocionales.

Una cosa si ocurre, al perder su corazón se le han quitado las capacidades adquiridas que se han formado en el corazón a través de los años y que contribuían a formar lo que era en cuanto a su personalidad.

El Dr. Schneider, sostiene que el corazón además de una bomba con batería neuroendocrina, tiene un pequeño cerebro propio, los nódulos S A y A V y el haz conductor, y las pequeñas ondas procedentes de este haz se pueden discernir junto con cada onda del corazón en un ECG [electrocardiograma].

El corazón es una bomba muscular diseñada maravillosamente, pero, más significativamente, nuestras capacidades para emoción y motivos están construidas dentro de él. El amor, el odio, el deseo (bueno y malo), la preferencia de una cosa en vez de otra, la ambición, el temor... de hecho, todo lo que sirve para movernos en relación con nuestros afectos y deseos brota del corazón.

Es significativo que los pacientes en los cuales se han efectuado trasplantes de corazón, tienen graves contradicciones emocionales después de la operación. Al perder su propio corazón se les han quitado las capacidades adquiridas del antiguo corazón que se han formado en ellos a través de los años y que contribuían a hacerlos lo que eran en cuanto a su personalidad.

Las impresiones almacenadas en el corazón

Siempre se nos ha dicho que el corazón ama, siente y desea, un proceso que se relaciona con el contenido de la información almacenada. Recientes investigaciones sobre la memoria apuntan a que es en el corazón donde se almacena cierta información relacionada con los sentimientos.

Pearsall no parece albergar dudas de que el corazón, además de constituir el centro de energía más importante del cuerpo, es al mismo tiempo un centro de almacenamiento de memoria donde se guardan las motivaciones adquiridas por la persona.

Así pues, si se lleva en el corazón la información de una experiencia vital que cualquier persona haya tenido, al transplantar el corazón puede convertirse en las propias memorias personales del trasplantado. Esto explicaría el hecho de que la personalidad de los que viven con un corazón trasplantado sufra transformaciones radicales. Lo que nos lleva a concluir que el corazón posee un sistema que contiene memorias codificadas que conserva aun cuando es trasplantado.

Olvidar es difícil para el que guarda en la memoria del corazón

domingo, 7 de octubre de 2012

¿Puede causar un terremoto la extracción de petróleo?



Si bien abunda desacuerdo sobre este tema, los científicos del Servicio Geológico de Los Estados Unidos (USGS) dicen que la producción de petróleo puede causar terremotos, pero no del tipo reportado en las noticias.

El terremoto como el del año 2004 que provocó un tsunami mortal en Sumatra, se producen en los límites de placas tectónicas, losas de roca que chocan entre si y liberan enormes cantidades de energía.

El petróleo generalmente se encuentra en los sedimentos permeables que son suaves y blandos, no en roca dura.

Cuando esta tierra blanda se mueve, se libera una pequeña cantidad de energía, lo que puede llevar a un evento "mini-sísmico", algo que apenas se detecta en la escala de Richter.

Así es como funciona: Con equipos de alta tecnología, las empresas petroleras identifican las zonas ricas en petróleo y con el uso de barrenos perforan la superficie bajo el mar, a veces tan profundo como 3 kilómetros.

Cuando el líquido es absorbido de los sedimentos, las rocas que rodean cambian de posición para llenar los nuevos espacios vacantes.

A gran escala, por ejemplo, el volumen desplazado cuando millones de barriles de petróleo son extraídos del subsuelo, el movimiento y reacomodo de la tierra en realidad puede causar un mini-sismo, dijo Robert Morton, un geólogo del USGS.